El primer trimestre
De las 4 a las 8 semanas:
- Antes de la cuarta semana no tiene todavía aspecto humano.
- A las 4 semanas, el embrión tiene el tamaño de un grano de arroz y forma como de reptil.
- A las 6 semanas se le pueden ver los ojos cerrados, la columna vertebral y un corazón que late.
- En la séptima semana el embrión ha crecido unas 10.000 veces más que el óvulo fecundado. La madre presentará su primera falta de menstruación y puede notar algunos signos: cansancio, mareos, vómitos y náuseas matutinas...
De las 8 a las 12 semanas:
- Ya todos los órganos fetales están prácticamente formados y empiezan a funcionar. Ojos, nariz y boca están en su lugar definitivo.
- A las 9 semanas los brazos y las piernas ya tienen sus tres partes: manos, antebrazo y brazo; y pie, pierna y muslo. Aparecen los dedos, pero no muy bien diferenciados todavía.
- Es el momento adecuado para el primer examen ecográfico.
Al principio del tercer mes, se diferencian los órganos sexuales. Antes de este momento, si bien el sexo fetal está fijado desde el mismo momento de la concepción, no es posible a simple vista saber si el embrión es niño o niña ya que los órganos sexuales son aparentemente idénticos en ambos.
El cerebro del feto se recubre de huesos protectores, formándose el cráneo. No obstante, estos huesos no se sueldan entre sí, ya que el cerebro no ha adquirido aún su tamaño definitivo, y el cráneo debe ser flexible para poder pasar a través del canal del parto.
Se observan primero los párpados y después las cejas. Los ojos se mantienen cerrados, gracias a que los párpados están fusionados entre sí. Sólo se abrirán al llegar al octavo mes de gestación, cuando los globos oculares estén perfectamente formados y en disposición de cumplir sus funciones.
La piel del feto es muy rojiza, debido a que al ser muy fina y no existir panículo adiposo se transparentan los vasos sanguíneos.
Un vello que recibe el nombre de lanugo, empieza a extenderse sobre todo el cuerpo, cubriéndolo casi por entero en el curso del quinto mes.
El feto se mueve, pero de forma tan suave y delicada que su madre aún no puede percibirlo. No obstante, estos movimientos pueden seguirse perfectamente por ecografía. Se observa cómo el feto, si bien permanece inmóvil durante sus horas de descanso, se agita sin parar durante sus ratos de actividad. Sus extremidades se agitan también suavemente.
El líquido amniótico:
Protege al futuro bebé de golpes y ruidos, formando un almohadón líquido alrededor de él. También lo hace de los gérmenes que podrían llegarle de la vagina. La cavidad amniótica es hermética, y el líquido de su interior es absolutamente estéril. Permite los desplazamientos del bebé que, suspendido por el cordón umbilical, no sufre los efectos de la gravedad y se desplaza fácilmente por la cavidad apoyándose sobre la pared con los pies.
También aporta agua y sales minerales al feto, que las deglute. Ayuda al cuello a dilatarse en el momento del parto. La acumulación del líquido amniótico en la parte inferior del útero, al final del embarazo, forma la “bolsa de las aguas” que, al descender, contribuye a la dilatación del cuello. “Romper aguas” equivale a la ruptura de las membranas. El líquido amniótico que se escapa en ese momento sirve para lubricar las vías genitales a fin de que el niño las atraviese
El segundo trimestre
De las 12 a las 20 semanas:
- La cabeza ya se puede distinguir perfectamente bien del tronco; y ya se pueden diferenciar sus ojos, nariz, boca y orejas. La cabeza, por su gran tamaño, está desproporcionada con el resto del cuerpo, y esta diferencia de tamaño persiste durante toda la primera mitad de la gestación.
- La madre ya nota el crecimiento de su útero, el cual irá desplazando progresivamente los órganos internos maternos causándole unas molestias: digestiones pesadas, acidez de estómago, orinar frecuentemente...
- Es el momento adecuado para realizar, si es necesario, estudios de diagnóstico prenatal.
De las 20 a las 24 semanas:
- A las 20 semanas puede verse el sexo del feto.
- La madre ya puede empezar a notar los movimientos del feto en forma de patadas.
- El feto empieza a moverse, abrir y cerrar las manos, bostezar... Durante muchos periodos dormirá, principalmente coincidiendo con el sueño materno.
La placenta
Es un órgano ovalado, plano, blando y esponjoso de tamaño y grosor variables, situado dentro del útero durante la gestación y por el que se establece el intercambio nutricional entre madre y feto.
Se desarrolla sobre las 12 semanas de gestación a partir del corion del embrión y de la decidua basal del útero.
Consta de dos partes:
- La materna o externa que se adhiere al útero.
- La interna o fetal tapizada por el corion y el amnios y de la que surgen los vasos sanguíneos que acaban en la parte central del abdomen fetal (lugar que tras el nacimiento y sección del mismo se denominará ombligo).
La placenta es un órgano esencial, el intercambio orgánico entre la madre y el hijo. Es indispensable para el mantenimiento del embarazo y para el desarrollo del bebé, sirve a la vez de pulmón, riñón, intestino e hígado. Asegura múltiples funciones:
Función respiratoria:
La placenta sirve de auténtico pulmón al bebé. El oxígeno de la sangre de la madre pasa a través de las paredes de las vellosidades y oxigena la sangre del feto. Esta sangre oxigenada irriga el hígado, el corazón, el cerebro y todos los demás órganos aún no funcionales del feto. El gas carbónico es desprendido por el niño hacia la madre.
Función nutritiva:
A través de la placenta llegan al bebé, todos los nutrientes de base directamente procedentes de la degradación de los alimentos de la madre. El paso de agua, sales minerales y azúcares se realiza rápidamente. Algunos productos son almacenados para constituir reservas, como el hierro y el calcio, mientras que otros son transformados gracias a una actividad metabólica importante. El nivel de glucosa sanguínea fetal es regulado por la placenta, hasta que el hígado del bebé pueda asumir esta función, muy al final del embarazo. La placenta asegura la transferencia de vitaminas, en especial las del grupo B, así como las vitaminas D y E. La vitamina A está almacenada en el hígado del bebé; la vitamina C se acumula en la placenta, que la distribuye progresivamente hasta el octavo mes, a partir del cual se almacena directamente en las glándulas suprarrenales y en el hígado.
Función endocrina:
Considerada como una verdadera glándula, la placenta segrega sus propias hormonas, necesarias para su buena marcha del embarazo y para el correcto desarrollo del bebé. Estas hormonas tomarán el relevo de los ovarios a partir del cuarto mes. Su dosificación aporta datos sobre la vitalidad del embarazo.
Función protectora:
La placenta detiene muchas bacterias o sólo las deja pasar más tarde, hacia el final del embarazo, cuando la pared de las vellosidades se vuelve extremadamente fina para aumentar aún más los intercambios entre la sangre materna y la sangre fetal. Los virus, por el contrario, la atraviesan con facilidad hasta la 20ª semana, período durante el que aparecen en el bebé sus propias inmunoglobulinas. Los anticuerpos maternos pasan al niño y los inmunizan contra la mayor parte de enfermedades infecciosas, incluso 6 meses después del nacimiento, cuando su sistema inmunitario se pone en marcha.
El tercer trimestre
De las 24 a las 28 semanas:
- La cabeza pierde su carácter velloso para ser sustituido por pelo.
- Comienza el desarrollo de los pulmones, preparándose para el nacimiento.
De las 28 a las 40 semanas:
- El feto crece y engorda, así como el vientre materno.
- El corazón fetal late muy rápido, hecho que es normal.
- Los pulmones empiezan a fabricar una sustancia llamada surfactante, pero no en cantidad suficiente para respirar solo.
- Frecuentemente el feto se halla posicionado con la cabeza orientada en la pelvis materna.
- El útero, como es un músculo, empezará a contraerse como consecuencia de este crecimiento, así como a estirarse los ligamentos que lo sujetan dando lugar a algunas molestias abdominales. Si las contracciones se convierten en regulares y dolorosas, pueden indicar el inicio del trabajo de parto.
En los dos últimos meses el feto cambia de aspecto, pues adquiere ya la grasa bajo la piel, y ésta se pone más tensa y de color rosado. El feto toma así un aspecto más redondeado y agradable.
El cordón umbilical
Es una especie de espiral blancuzca de 1 a 2 centímetros de diámetro, constituida a partir de las células del amnios. Forma una funda gelatinosa a través de la cual se pueden ver las arterias y la vena, que quedan así protegidas de posibles golpes.
Flexible y elástico, el cordón difícilmente se comprime, lo que garantiza el transporte sanguíneo. Encierra una vena y dos arterias que se encargan de la alimentación del feto y la eliminación de las toxinas.
Mide unos 50 centímetros, pero puede ser mucho más largo y enrollarse alrededor del cuello del feto, de sus hombros o sus miembros, También puede ocurrir que el cordón sea demasiado corto: en este caso, el feto tendrá dificultades para descender por la pelvis en el momento del parto, y habrá que practicar una cesárea.
Después del nacimiento, para prevenir una hemorragia, se pinza antes de cortarlo, y esos gruesos vasos sanguíneos se obliteran en unos días; la cicatriz dejada por el cordón umbilical será el ombligo.
Muy bonito tema muy bien explicado
ResponderBorrar👌
ResponderBorrarMuy interesante!!😊👌
ResponderBorrarInteresante información
ResponderBorrarExcelente trabajo, con información muy verídica y muy explicado!😊
ResponderBorrarAgradezco a los creadores de la página por las ilustraciones muy bien aplicadas... Me ayudaron a comprender mejor el tema
ResponderBorrarGracias por la información muy buenas ilustraciones...mi tesis hablo de ese tema
ResponderBorrarWow 😍 excelente información ❤
ResponderBorrarGracias por tomar el tiempo de explicarnos este tema... A mi me sirven para hablar con el 5° que tengo asignado!
ResponderBorrarValiosa información que nos ayuda demasiado comprender muchas cosas 😊
ResponderBorrarInteresante muy bien echo es una informacion muy importante 👏
ResponderBorrarExcelente informacion sobre la concepcion humana
ResponderBorrarBien hecho
ResponderBorrarMe gustó!
ResponderBorrarMe gusta como explicas detalladamente cada proceso cronológicamente.
ResponderBorrarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarUn buen trabajo exelente informacion
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