viernes, 12 de junio de 2020

Formación del cigoto y su desarrollo

                                                              

El cigoto es el primer estadio de vida y aparece tras la unión del óvulo y el espermatozoide, es decir, después de la fecundación. Consiste solamente en una célula, la primera célula del futuro bebé, y su tamaño es igual al del óvulo.

La fecundación hace referencia a la fusión de los gametos masculino y femenino, ambos con la mitad de material genético que el resto de células de un organismo (46 cromosomas) debido a la reducción cromosómica que han sufrido con la meiosis.

El resultado de esta fusión es el restablecimiento de la dotación genética normal del ser humano, una nueva célula con un núcleo y 46 cromosomas, 23 de origen materno y 23 paterno, que se denomina cigoto.



El cigoto aparece el día 1 de desarrollo embrionario en la trompa de Falopio de la mujer, que es donde tiene lugar la fecundación. Desde aquí, empieza su camino hasta el útero, donde implantará para que pueda producirse el embarazo.

El cigoto, que es una sola célula, comienza su división celular al día siguiente de la fecundación. En este momento, deja de denominarse cigoto y pasa a ser un embrión de día 2 que ya cuenta con unas cuatro células.

Desarrollo del embrión

La etapa del embrión abarca desde el día 1 de desarrollo embrionario, que aún se denomina cigoto, hasta la octava semana de gestación. Durante este periodo de tiempo, el embrión va aumentando su tamaño, multiplicando sus células y sufre fuertes cambios celulares.

El número de células y el ritmo de división embrionario se denomina morfo-cinética. Aunque cada embrión es único y puede dividirse de forma más o menos rápida, existen unos patrones determinados de división que marcan si un embrión es de buena calidad.

Por otra parte, durante las etapas iniciales del desarrollo, el embrión puede adquirir otros nombres en función de su apariencia como, por ejemplo, mórula o blastocisto.

Embrión de día 2 y día 3

Después de la primera división mitótica del cigoto, se obtiene un embrión con 2 células y, de este modo, se va dividiendo sucesivamente:

Día 2 de desarrollo
el embrión suele tener unas cuatro células que deben ser simétricas, es decir, de un tamaño similar.
Día 3 de desarrollo
el embrión es de excelente calidad si tiene ocho células simétricas y con un núcleo en el interior de cada una.
Todas estas etapas iniciales del desarrollo embrionario tienen lugar en la trompa de Falopio, a medida que el embrión avanza en dirección al útero.

Mórula

En el día 4 de desarrollo embrionario, es posible encontrar al embrión en estado de mórula. Esta denominación se debe a que adquiere el aspecto de una mora.

El embrión ya tiene un número elevado de células y prácticamente no se pueden contabilizar.

El estadio de mórula solamente suele durar un día.

Blastocisto

Cuando el embrión tiene entre 5 y 6 días de desarrollo, adquiere una forma determinada e inicia la diferenciación celular. En este momento, el embrión pasa a llamarse blastocisto.

En el blastocisto se encuentran dos tipos celulares que se agrupan en dos formaciones:

Trofoblasto o trofoectodermo
sus células serán las encargadas de la formación de la placenta.
Masa celular interna (MCI)
sus células darán lugar al feto y todas las partes del cuerpo del futuro bebé.
En el interior del blastocisto también se diferencia una cavidad interna denominada blastocele que está llena de líquido.

Entre los días 7 y 8 de desarrollo, el blastocisto finalmente llega al útero y tiene lugar la implantación embrionaria. Se trata de la anidación del blastocisto en el útero de la mujer, concretamente en la capa interna denominada endometrio.

El blastocisto sale de la membrana que lo protege (zona pelúcida) y empieza a adherirse al endometrio. La implantación termina aproximadamente en el día 14 después de la fecundación, de forma que el endometrio queda invadido por el embrión.

Después de la implantación embrionaria, el embrión comienza a producir la hormona beta-hCG y es posible confirmar que la mujer está embarazada.

A partir de este momento, el embrión crece a un ritmo vertiginoso y pasa de tener una forma redondeada e irreconocible a adquirir una forma más alargada. El embrión implantado tiene una silueta parecida a la de un bebé, aunque sin ningún tipo de detalles.

Cabe destacar que la implantación es un período crítico, ya que hay muchos embriones que no lo consiguen, provocando un fallo de implantación.




19 comentarios:

  1. ¡Buena información! Muy verídica ehola importante para nuestras vidas 😊

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  2. Interesante muy exelente información te felicito 👀💯

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  3. Melvin Vladimir Salvador Sigaran12 de junio de 2020 a las 11:32 a.m.

    Me encantó... Gracias por esta ayuda me servirá para mi último examen!!

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  4. Exelente informacion de gran ayuda ����

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  5. Que buena información gracias.

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